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domingo, 27 de septiembre de 2015

Mi forma de Leer Rayuela

Empezaré nuevamente a leer Rayuela, pero la leeré de una forma distinta a como sugiere el editor del libro, leeré detenidamente, investigativamente, buscaré el significado de cada palabra, buscaré fotografías y reseñas de cada lugar de París o de Buenos Aires a los que se haga referencia en el libro y asi podré comprender con la suficiente profundidad la obra del autor, se que será un camino lento, pero enriquecedor y apasionante, ayer di el primer paso: empecé, hoy estaré escribiendo cada paso en esta entrada de blog, eso me permitirá recordar y poder aclarar dudas a medida que voy empezando, esta será mi forma de leer Rayuela.

El Nuevo Intento

Hoy antes de zarpar desde la bahía de Cartagena, se da otro intento de leer hasta el final el libro que siempre me ha dejado naufragando en un oceano de pensamientos, estoy ansioso por volver a sentir en vaivén de las olas, el agua salada salpicando en mi rostro, los aromas del mar, el sol inclemente que forja mi piel de ébano y tuesta mi pelo rebelde, espero esta vez llegar a plantar mi pie desnudo en arena de playa después de que atracaque el barco literario en el que me he montado. ( Alberto Escobar: 26/09/2015)

Un libro, mi mar de pensamientos, tu mar de sentimientos.

Recuerdo el libro que te regalé ese día memorable para nosotros, a pesar de ser yo todo un pirata, aquel ejemplar no fue víctima de mis malas mañas, es hasta ahora la única obra literaria que he comprado para apreciar la inmensidad de la creatividad humana plasmada en palabras impresas en hojas de papel, irónicamente nunca lo terminé de leer por quedarme naufragando en la mitad de un mar de pensamientos, por dejar que la magia de las cosas simples me invitara a buscar aquellas maravillas del día a día que solo un ojo encantado puede percibir. Muchas veces fuiste poetiza sin pretenderlo, me mostraste las maravillas que ven tus ojos, las que saborea tu garganta, las que siente tu piel, las que recrea tu mente cargada de morbo y  romanticismos raros, por eso quise alimentar tu sensibilidad con mi regalo. Al entregarte el libro y ver tu sonrisa, me imaginé su futuro, cuando lo abras leerás unas cuantas palaras o tal vez una página completa y verás como las letras se mezclan con el recuerdo, tejiendo fantasías e imaginando una realidad alternativa en la que ambos fuéramos los protagonistas de una novela digna de ser escrita. Fingirás leerlo acostada en tu cama, rodeada de tu almohada y de tu realidad, de esa forma creerán que son las palabras del libro las que te impactan a tal nivel, que las emociones se hacen evidentes en tus ojos de ventana y en tus mejillas rosadas, no  lo terminarás de leer porque así como esas letras fueron para mí un mar de pensamientos, para ti serán eternamente un mar de sentimientos.